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jueves, 29 de diciembre de 2016

Cine para entender filosofía: Inteligenica artificial ¿ La consciencía nace o se hace? .

Con el título de esta entrada daremos inicio a un debate filosófico profundo ¿ La consciencia nace o se hace? Personalmente no soy quien ni estoy legitimado para afirmar o no el origen de la consciencia, algo que muchos sabemos lo que es pero lo cual no sabríamos explicar. Según la R.A.E. la consciencia es la capacidad del ser humano de reconocer la realidad circundante y de relacionarse con ella. Como vemos, según la R.A.E. la consciencia solo se limitaría al ser humano. Pero como la consciencia es un concepto vamos a ir más allá y a profundizar en lo que entendemos como consciencia.



¿ Qué es consciencia ?


Tras preguntar a diferentes personas de mi circulo de conocidos ¿ qué es consciencias? estas son algunas de las diferentes citas que he podido recopilar:

Según José María Peña Monzón ( estudiante de filosofía de la UNED) la definición es algo complicada, citando a Sartre, si es consciencia moral "la consciencia es ser uno mismo para el otro" pero para él " la consciencia es la trascendencia del ego ( yo) mediante el conocimiento. Sobre el tema Peña Monzón recomienda leer la obra " teoría del cerebro en una cubeta" de Hilary Putman, una revisión contemporánea de la teoría del genio maligno de descartes.

Para el estudiante de historia de la UNED Andoni González Fernández, la consciencia es la capacidad que tenemos las personas para saber sobre nosotros mismos, todo lo que nos atañe y rodea, pensar y reflexionar sobre ello.

Laura Navarro, estudiante de Administración y dirección de empresa define la consciencia como " lo intangible que la ciencia no puede explicar, es el pensamiento, los sentimientos, el YO con el que puedes debatir, es la que decide tus actos. Puede ser afectada por lo material, a través de procesos químicos, es aquello que no podemos ver ni explicar. La verdadera incógnita es si ésta está ligada al mundo material, si está ligada a la muerte  ¿ puede morir algo intangible? y si no muere ¿ donde acaba? la consciencia es un concepto origen de casi todas las religiones, algo así como el alma. La consciencia es el ser y citando a Parmenides el ser es y el no ser no es"

José María Escalante, autor del blog "caminando por la historia" define la consciencia como una cajita que tenemos alojada en alguna parte. Cuando nacemos está completamente vacía, en ese momento encontramos dos tipos de personas. La mayoría de las personas llenan esa caja con doctrinas de los demás, siendo programados como los replicantes de Blade Runner. Un bajo porcentaje rellena esa caja por su cuenta, son aquellos a los que definiríamos como genios, gente adelantada a su época, desde filósofos como Aristóteles a artistas como Leonardo Da Vinci, la consciencia se tiene o no se tiene.




La consciencia de las máquinas.

Tras haber entrado en materia sobre para muchos es la consciencia, llega la siguiente pregunta ¿ Se puede aplicar esa consciencia a las máquinas? diferentes películas de ciencia ficción se han enfrentado a dicha pregunta, desde la ya citada Blade Runner, pasando por Ex machina, Yo robot (basada en la novela de Issac Asimov) Matrix, series como la reciente Westworld o películas de animación como Wall-E. Todas estas obras plantean la misma pregunta, la capacidad de las máquinas ya no para imitar al hombre sino también de tener consciencia propia. Para Domingo Hernández estudiante de Geografía e Historia " la consciencia es tener la percepción o conocimiento de que se es, pero ¿significa ser inteligente también? no podemos saber si animales como perros o delfines son consciente, lo intuimos, pero no lo sabemos, no podemos saber si una hormiga es consciente de su existencia". José Manuel Rodríguez Gastón compañero de estudios de Domingo no está del todo de acuerdo ante las afirmaciones de su compañero. Una hormiga obrera es consciente del rol que tiene en la colonia, recolecta, está programada para ello, pero ¿ si están programadas son conscientes?



Acerquemos dicho concepto a la sociedad estamental que durante la edad media hizo que el hombre del estado llano viviera en servidumbre, sirviendo a su señor, trabajando el campo sin aspirar a nada más. Cuando el comerciante se dio cuenta de sus propias posibilidades quiso imitar a la nobleza, comprando incluso títulos nobiliarios con la riqueza que durante generaciones su familia había acumulado. Y en cuanto pudo, la revolución francesa, iniciada por la burguesía acabó con la sociedad estamental, cambiando la historia del mundo para siempre. Esa revolución puede que no se iniciara por una inteligencia superior, sino por el saber de la propia existencia, ser consciente de nuestra singularidad.

No nos engañemos, Blade Runner, Ex Machina o Yo robot. Todas esas películas siguen un mismo patrón, creamos máquinas para que sirvan al ser humano, para que nos faciliten la vida, pero en todas ellas las máquinas se revelan poniéndonos en apuros. Más allá del debate realidad o ficción Allan Turing, creador de la máquina enigma y del test de Turing, prueba que sirve para medir la habilidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente, similar o indistinguible al humano advirtió sobre los peligros al explorar los límites de la inteligencia artificial. Según Turing el aprendizaje de las máquinas sería esencial para la construcción de máquinas poderosas, pero por otro lado advierte de los peligros de una I.A. en descontrol. Stephen Hawking es más tajante afirmando que "la I.A puede ser el peor error de la humanidad" . Álvaro Valero, aficionado de ciencia ficción sentencia " cuando Skynet tuvo consciencia sobre si mismo, la lio"




El hombre es una máquina.


La naturaleza hizo que fueramos lo que somos, ser bipedos, una simple diferencia con las demás especies del planeta nos permitió desarrollar nuestra inteligencia.

Siguiendo mi búsqueda de la consciencia, seguí preguntando entre mis allegados. Para Juan José Clemente lo que diferencia a una máquina de un hombre es la capacidad de sentir. Pero ante esa afirmación lanzo esta reflexión al aire: los sentimientos abstractos como amor o odio se podría considerar química orgánica, el sentir como estímulo podrían considerarse pequeñas descargas eléctricas, el dolor es un mecanismo de defensa, si nos quemáramos el pie y no percibiéramos el dolor acabaríamos carbonizados. Otros piensan que la consciencia es la capacidad de ser para ubicarse en un entorno, tener libertad de decidir, diferenciar el bien y el mal, la capacidad de discernir ¿ no puede una máquina tener todos esos parámetros? ¿ no es el hombre una máquina programada? desde nuestra infancia hemos construido nuestro ser a través de las enseñanzas de nuestros profesores, la información de los medios de comunicación o los valores de nuestros padres. Dejando de lado el concepto conciencia, una máquina también desarrolla su intelecto a través de la programación, la línea que separaría al humano y la máquina sería la capacidad de autoaprendizaje, pero para seguir aprendiendo, nos seguimos programando a través de datos ( libros, televisión o incluso reuniones de amigos) la diferencia es que nosotros hemos necesitado millones de años de evolución para ser la versión actualizada que a día de hoy somos. Estamos, como una máquina conectada a la red, sometidos a constantes actualizaciones. Ataulfo Garikoetchea, estudiante de Geografía e historia, piensa que la consciencia es ser autocrítico con la existencia propia, ser conocedor de nuestra realidad y las consecuencias de nuestros actos, usando como medida los parámetros dados por los diferentes círculos sociales ( de mayor a menor: cultura, familia, amigos, pareja...)


Las máquinas cambian nuestro modo de vida, una actualización más en nuestra evolución ¿pensáis que no? los smartphone han cambiado nuestras relaciones sociales e incluso nuestro modo de andar, inclinando el cuello, curvando nuestra espalda para tener una mejor percepción de la pantalla de nuestro celular.

Según los expertos en I.A. Una máquina podrá ser capaz de pensar, ya sea a imitación del ser humano o por consciencia propia, por algoritmos matemáticos o mediante razonamientos complejos. Las dos ideas son igual de aterradoras. Crear consciencia tal vez sea lo más parecido a crear una nueva forma de vida. Ello podría convertir en dioses a los hombres, creando a su imagen y semejanza, pero ya sabemos lo que acabamos haciendo con nuestros dioses.



¿ Qué es para vosotros la consciencia? comentadlo sin rubor, vuestro ordenador es inofensivo, al menos a día de hoy.



viernes, 3 de junio de 2016

Conoce a Dios

CONOCE A DIOS


AUTOR: GABRIEL MELIS
ESTUDIANTE UNED




El siguiente relato se debe leer sin interrupciones, con la mente vacía y exento de preocupaciones.
Una bruma invadía un lugar desdibujado, lleno de paisajes coloreados o llenos de grises, no recuerdo bien , con casas de cualquier forma y material, la memoria me falla y no me atrevería a decir si eran altas o bajas o si muchas o pocas, si en una pequeña aldea o en una gran ciudad aunque tal vez fuera la naturaleza la que simplemente servía de hogar,  no sabría decir la época que era, si antes del tiempo conocido o si es en un tiempo por conocer, si fue o será o si está siendo, tampoco sé muy bien, si el día era claro o si la noche era estrellada, si el paisaje era yermo o verde, si era costa o interior, no recuerdo si era  civilización o cultura o si la gente de ahí estaba en paz o de lo contrario vivía de  la guerra. La bruma empezó a disiparse, entonces  empiezo ya ha recordar que había un número indeterminado de personas, no sabría decir si decenas o centenas ni muchas ni pocas, con rostros desdibujados y rasgos físicos mezclados con el enrarecido ambiente de esta historia, unos altos otros bajos, unos niños otros adultos, ahora ya me he vuelto a perder, ya no sé  si eran todos críos o todos señores,  tal vez uno tal vez cien. La gente se sentó o se mantuvo de pie alrededor de un anciano ¿o era joven ? lo que sí es seguro es que tenía el rostro más claro del lugar  y unos ojos destellantes en un fondo negro pero con incesantes destellos de luz, algo así como el firmamento, llenos de sabiduría, o eso decía él. Aquel hombre tenía que contarles algo importante, además estaba ahí para dar respuesta a todas las preguntas de los inquietos que ahí estaban reunidos.
¿Por qué estamos aquí? ¿Quién nos creó? ¿Quién nos hizo así? ¿desde cuando somos lo que somos?
El hombre sabio no se sentía abrumado más bien se sentía entusiasmado ante la curiosidad de aquellas mentes y  voces, tal vez de hombres, tal vez  mujeres, tal vez niños, tal vez una mezcla de todo que reclamaba respuestas. El hombre ilustrado se había mantenido en silencio con una sonrisa satisfactoria, alzó la mano para pedir la palabra.
— Responderé a todos y diré lo que sé aunque tal vez no entendáis mis palabras- dijo el hombre desprendiendo serenidad.
— Entonces dinos de una vez por que estamos aquí ¿cómo es él? — dijo alguien entre los presentes.
— Preguntaros como sois vosotros, si sois egoístas o de lo contrario generosos, si sois benevolentes o más bien crueles, miraros los unos a los otros y el mundo que os rodea, decidme si este mundo es salvaje y lleno de peligros, o si estamos en comunión con la naturaleza, él impregna su ser en nosotros, en los colores de todo lo que veis y más allá, somos a su imagen y nuestro carácter es a su semejanza. Si somos más crueles no es por que él quiera que seamos así, sino que sencillamente, él es así y si somos más justos es por la misma razón. Si sois altos, bajos, si tenéis dos piernas o cuatro patas, si hacéis buenos o malos actos, si tenéis una vida intensa y llena de aventuras o monótona y aburrida  es por que él sin querer nos ve así.
-— Y que debemos hacer para contentarle — Dijo una voz inquieta.
— Absolutamente nada, lo mejor que podéis hacer es seguir con vuestras vidas. Posiblemente desconozca vuestra existencia, yo creo que ni siquiera os tiene muy en cuenta, él debe estar  en otras cosas. Lo que sí sé a ciencia cierta es que hoy está aquí observando
— ¿Dónde está, muéstranoslo?—  dijo alguien desafiante.
— Él no puede mostrarse, como bien os he dicho ignora vuestra existencia, tal vez os vea como una ilusión o un sueño, aunque   si ello os hace sentir mejor podéis reuniros para venerarle, no seréis ni los primeros ni los últimos que hacen eso, aunque si intentáis poneros en contacto con él mediante ritos u oraciones es probable que os ignore, incluso si supiera que algún día matáis en su nombre lo más probable es que se horrorice, aunque también podría ser que le divirtiera verlo, incluso sentiría curiosidad. Pero si alguno de vosotros tiene una vida interesante que merezca ser contada, él la seguirá y temerá por vuestro destino, seguirá con atención vuestras hazañas, incluso os tendrá en la mente por los intensos momentos que le habéis hecho pasar.
Tras los argumentos del hombre sabio se hizo un breve silencio interrumpido por un murmullo creciente — No entiendo, ahora estoy más confuso que antes — se escucho una voz entre los  lamentos.
 — Es muy sencillo de comprender — interrumpió las quejas el sabio, — debéis mirar más allá, estáis acostumbrados a ver el mundo desde vuestra perspectiva, intentad mirar vuestro mundo desde las alturas y no solo vuestro mundo, vuestro universo. El mundo está lleno de universos el nuestro bien podría ser la llama parpadeante de una vela o la cera que se desliza en ella, el universo también puede ser la armonía que se escucha al interpretar una canción y convertirse en otro universo con una reinterpretación, el universo puede ser el vuelo de una mariposa, un parpadeo, un dibujo en un lienzo, un fresco en una pared o el movimiento en el aire que deja impreso la hoja de un libro al pasar de página,  el baile incesante de los planetas alrededor del astro rey,  o la danza de una hoja sostenida en el aire. Él rige las reglas de nuestro universo, las leyes físicas que dominan el mundo, todo depende de cuan despierta sea su mente.
Aquel hombre no convenció a los individuos que le rodeaban.  Decepcionados por no encontrar en él respuesta a sus incertidumbres, se marcharon sin mediar palabra, algunos lo dejaban por loco o como un fraude, otros simplemente se seguían preguntando entre ellos, pero aquel hombre seguía con la misma sonrisa de satisfacción sin que la opinión de los demás hicieran mella en su ánimo.
El universo nos parece inmenso, lleno de estrellas y astros en un gran vacío, nosotros somos una minúscula porción de este universo que nos parece inmenso, lo que hay más allá de nuestro universo es desconocido y tal vez nunca lo sepamos, pero tal vez desde fuera nuestro universo sea diminuto, como una gota de agua, un trozo de papel o una onda en un charco. No sabemos a que le debemos nuestra existencia, tal vez a un creador, tal vez seamos reflejo de una mente inquieta o tal vez seamos imaginación de un observador, tal vez nuestro "Dios" no sea consciente de nuestra existencia, como ahora mismo, él no maneja nuestro destino, pero puede influir en nuestro mundo, dibujando montañas, ríos, mares océanos y seres que solo él puede imaginar.
Los ojos oscuros del sabio centellearon y todo a su alrededor se tornó de un negro más profundo que la oscuridad, en medio de esa nada, solo su cara, sus ropajes y su figura resaltaron sobre el negro. Aquel hombre tenía algo que decirte.
— Te has encontrado esta narración, en realidad solo te has encontrado una base y a partir de ahí has construido un mundo, en menos de seis días y sin la  necesidad de descansar en  el séptimo.  Llevas un buen rato contemplando esta escena y has decidido que sea alrededor de una hoguera o desde un atril, eso solo ha dependido de ti o más bien de tu subconsciente,   ya has decidido nuestros rostros, él mundo que nos rodea, si es un mundo tan real como el tuyo o si en cambio es un mundo fantástico que bien has podido vestir con tu imaginación. Has decidido  con que tipo de armas libramos nuestras batallas o si en cambio somos hombres de paz, has decidido como y cuando desempeñamos nuestra vida cotidiana, cuantos y como somos, tal vez nos ves como una tribu primitiva o una sociedad avanzada, eso también lo has resuelto tú.  Desde su perspectiva, ellos no podían  comprender de lo que hablaba, pero creo que tú me empiezas a entender. Sí, te estoy hablando a ti, que contemplas mi universo cogiendo con tus manos un papel o curioseando a través de la pantalla del ordenador, se que no puedes interactuar conmigo, pero yo si que te puedo estar hablando a ti, aunque cualquiera que me vea podría decir que estoy loco o que estoy rezando. Te doy las gracias por que tu imaginación le ha dado vida a mi mundo, no te preocupes, no hay más "dioses" que tú aquí, otra persona que nos leyó nos puso patas de caballo, otra persona me veía a mí como una especie de ser místico y otra en cambio se imaginaba este relato en tiempos de Jesús. Te animo a que compartas estas hojas para que más personas creen su propio universo, incluso te animo a ti a que imagines más universos. Como ves  nuestro universo bien podría ser un folio lleno de letras que se juntan en palabras, sólo tú decidirás ahora  si arrugar y tirar nuestro universo a la basura o conservarlo seguro en un cajón, también lo puedes dejar en la estantería junto a tus libros y dejar que acumule polvo, creo que algo así es lo que está pasando en tu mundo.



sábado, 11 de abril de 2015

¿Está muerta la filosofía?

"La filosofía ha muerto" esta frase fue pronunciada por Stephen Hawkings, el prestigioso físico teórico anunciaba así la muerte de la razón,  de la misma manera que Nieszche anunciaba la muerte de dios. Pero ¿qué es filosofía sino la búsqueda de la verdad? ¿acaso la ciencia no busca eso exactamente? Quizás los libros de filosofía nombren en un futuro a personalidades como Karl Sagan o Stephen Hawkings,  hombres que a día de hoy portan la antorcha de la sabiduría como hace siglos la portaban Aristóteles,  Platon o Tales de Mitelo. Las comparaciones son odiosas,  pero un fin unió a todos estos hombres avanzados a su época,  su imaginación en la composición del universo y la búsqueda de un principio, mientras a día de hoy se hablan de teorías cómo la posible existencia de agujeros de gusano, hace milenios se pretendía dar forma al cosmos.


Los primeros Hawkings en un mundo gobernado por los dioses.


Viajemos en el tiempo, entre el siglo VII y VI a.C. una buena mañana alguien despertó, desde las costas de Jonia,  apreció la inmensidad del mar, tratando de dar una explicación, al mundo en el que vivía,  los hombres pensaban que las lluvias que molaban los campos era cosa de dioses, así como la llegada de la primavera, o las sensaciones que un hombre experimentaba, miedo, amor,  alegría.. Tales de miteló decidió indagar más hayá de las explicaciones que hayaba en los dioses de la familia olímpica. Él veía aquel mar ante sus ojos como el principio de un todo, el agua para él era lo que daba vida a este mundo por lo tanto el agua debía ser la razón de la existencia del mundo por que sin ella nada ni nadie podría vivir, así se fraguó una nueva manera de pensar mediante  la razón eludiendo a los mitos, a esto se le llamó filosofí.  Tales pronto ganó popularidad, fue capaz de parar una batalla debido a que predijo un eclipse que efectivamente se produjo. Pronto otros seguirían sus paso.  Para Anaximandro,  discípulo de Tales el principio fue el apéiron,  una sustancia inexplicable inexplicable y para Anaximeres el principio fue el aire. Así surgieron infinidad de filósofos,  los llamados presocráticos preocupados por el principio de la naturalez,  pero siempre con argumentos razonados,  aplicando las matemáticas y la geometría como hicieron los pitagóricos,  o creando el concepto atomista como hizo Demócrito.
El mundo de Tales de Mileto


Conceptos arraigados en nuestros días...Socrates, Platón y Aristóteles. 


Nos situamos ahora entre el siglo V y IV a.C. Ser filósofo se había convertido en una profesión,  contratados por poderosos, el ejemplo más claro es Aristóteles,  encargado de la educación de un joven Alejandro Magno que años después se convirtió en el conquistador del mundo conocido conocido.

Sin saberlo, a día de hoy hemos adoptado numerosos conceptos,  entre ellos la virtud, Hoy en día tenemos la percepción de lo que está bien y esta mal, pero quizás ello no sería posible sin el planteamiento que hizo Socrates


¿Qué es el alma? hablamos del alma,  pero ¿donde surgió dicho concepto? Platón, discípulo de Socrates fue uo del os primeros hombres en hablar del alma con su metafísica,  en ella hablaba de dos mundos paralelos,  el mundo de las ideas y el mundo material,  nuestro cuerpo que pertenece al mundo material es una prisión para el alma que calló del mundo de las ideas manteniéndose atrapada en nuestro interior, el concepto parece algo confuso, recomiendo el visionado de la película Matrix y después leáis el mito de la caverna. Lo que está claro es que a día de hoy no hay nadie que no tenga conocimiento del concepto del alma.
El mito de la caverna de Platón 


por último,  Aristóteles, aparte de reinventar la metafísica de su maestro Platón mediante la abstracción, instauró un nuevo concepto,  los axiomas,  principios idemostrables pero lógicos,  los cuales sentarán uno de los pilares de la ciencia moderna.

Religión frente a filosofía.


La irrupción de las principales religiones dieron lugar a siglos oscuros donde primaba la fe frente a la razón, provocando la persecución de filósofos acusados de herejía,  como el caso de Hipatia de Alejandría que desarrollo la teoría de la órbita elíptica de la tierra alrededor del sol. Pero de nuevo la inquietud del hombre hizo que la religión cada vez más cambiara sus dogmas en base primero a Platón, con Agustín de Hipatia y más tarde en base a Aristóteles con santo Tomás de aquino aquino. Este camino entre cruzado de las vías de la fe y la razón se volverá a separar gracias a Guillermo de Ocklam, considerado padre de la ciencia moderna, sentenciando que la fe no podía estar por encima de la razón razón.

 ¿Está muerta la filosofía? 

La respuesta es un no rotundo, la filosofía está hoy en día en lo que decimos,  hablamos y pensamos. Los planteamientos cambiarán,  como lo han echo a lo largo de 2500 años desde que existen existe esta disciplina. Existe una clara barrera entre ciencia y filosofía,  pero esta no es impermeable ya que sin imaginación dentro de la razón no se podrían desarrollar tantas y tantas teorías, por eso la respuesta es rotundamente no, la filosofía se adaptará a las nuevas reglas del juego y solo morirá cuando el hombre deje de pensar.